Archive for May, 2008

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242. Zumo Suntory

May 15, 2008

El zumo de la empresa Suntory no destaca por el tanto por ciento de zumo en lata o en botella. Destaca por el diseño de su embalaje.

En la máquina expendedora, de entre todas las bebidas con logotipos modernos y burbujeantes, hay una de ellas que simplemente sonríe. La lata de zumo Suntory.

Su diseño me parece sencillo y exquisito. No tiene nada del otro mundo, simplemente es diferente a todas las demás de la máquina o el supermercado y eso la hace especial.

Sobre estas líneas podéis ver en un retrato familiar a la versión con sabor a naranja. Abajo, su prima con sabor a manzana… tomándose “con filosofía” el rato de vida que le queda.

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241. Cartelería variada Pt.1

May 14, 2008

Visto en un parque de Gakugei Daigaku… La paloma dice “No lo hagas! No necesito que me des de comer!”.

No sé a qué se debe (¿quizá los cuervos?) que no hay tantas palomas en Japón como en España. La cual cosa me alegra ya que Barcelona, por ejemplo, tiene muchas zonas sembradas de mierda de estos animalejos.

Posiblemente si este cartel estuviese en la Plaza Cataluña (de Barcelona) y la gente se lo tomase en serio, se podría caminar más a gusto por las calles de esa ciudad que tanto me gusta.

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240. Banana Kit Kat

May 13, 2008

No, esta empresa no patrocina este blog, pero como dije que hace un tiempo me había aficionado a esta chocolatina que en España es “aburridísima”, me he propuesto enseñar todas las variedades que me vaya encontrando.

Esta vez por el módico precio de 120 yenes (75 céntimos de euro) en un konbini de la cadena 7 Eleven encontré esta bolsita de “Kit Kat Little” con sabor a banana.

Otra de las variedades de este chocolate y este sabor me ha gustado bastante.

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239. Qué me gusta de Japón Pt.1

May 12, 2008

Cuando escribí la entrada sobre “Qué no me gusta de Japón Pt.1“, tenía intención de empezar dos series, una contando las cosas que me gustan y la otra, evidentemente, con las que no me gustan.

Antes de venirme, una amiga me dijo algo así como “Japón es el paraíso!”. Naaah, este país también tiene cosas malas como cualquier otro, pero afortunadamente tiene muchísimas cosas que me gustan. Como para mi es mucho más fácil contar lo bueno y como tengo la mala costumbre de decir todo lo que no me gusta, pensé que sería mejor empezar por el lado “negativo” y escribí la entrada anterior.

¿Qué me gusta de Japón? que es un caos.

Este es un país de contrastes y que muchas veces me parece que roza lo extremo. Es normal encontrar un templo antiguo en medio de la ciudad justo al lado de un edificio nuevo. Algo muy caro al lado de algo muy barato en una tienda. Etc…

Japón tiene fama de espacios “zen” minimalistas. Creo que eso lo inventaron después de darse un paseo por la calle.

La calle es un caos. A veces es muy difícil adivinar donde acaba una tienda y donde empieza otra. Cajas. Bicis. Cables. Anuncios. La distribución de las calles (por lo general) no sigue un orden como (por ejemplo) el Ensanche de Barcelona. Todo un gran desorden o un orden basado en el caos que, la verdad, me encanta.

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238. ギャル曽根のヴィデオ

May 8, 2008

¿Adivina quién ha hecho un vídeo?

Los chavales de “Tokyo Milk Babies” están trabajando. En su último concierto cantaron una canción nueva. Lo grabé entero, pero por problemas de censura (tengo que averiguar como poner un parche ahí donde hay una picha…) lo tengo pendiente de colgar en internet.

Entre sus últimos viajes al parque Yoyogi y grabaciones anteriores han montado un vídeo que no pasará a la historia como uno de los mejores vídeos musicales pero si os dejará ver un poco más como es esta gente y quizá os haga reír como me he reído yo.

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237. Me voy al sumo (a verlo)

May 8, 2008

Del 11 al 25 de mayo se celebra el campeonato de sumo “Gogatsu Basho” (Torneo de mayo) en el estadio Kokugikan de Ryogoku, Tokyo.

Ryogoku es un barrio famoso por sus escuelas de sumo, por el museo del sumo y el museo Edo-Tokyo (no todo iba a ser… sumo). Si te despiertas muy temprano y te plantas en la zona, es muy posible que te cruces con los sumotori (nombre que reciben los luchadores) que van a entrenar.

Después de haber descubierto que entre la arena del suelo de combate hay enterrado calamar seco, arroz, alga y sal, me entró aun más curiosidad por este deporte que cada vez que lo veo en la televisión me parece muy aburrido. Así que, como no podía ser el único español residiendo en Japón que no ha ido a un torneo de sumo, me vi en la obligación de sacar entradas.

Éste que parece un deporte tan japonés y del que poco se sabe en España y resulta que hay luchadores de Brasil, Mongolia, Bulgaria, Rusia, Estonia…

Hay seis grupos de sumotori que van desde los principiantes hasta los más experimentados. Empezando por los novatos: Jonokuchi, Jonidan, Sandanme, Makushita, Juuryou y Makuuchi, siendo estos últimos los mejores. Dentro de cada grupo hay muchos, pero muchos niveles. En función de las victorias de los luchadores. Así pues, el nivel más alto dentro del grupo de los Makuuchi es el de Yokozuna. Sólo los mejores luchadores tienen ese grado.

Ahora mismo sólo hay dos Yokozuna: Asashouryu y Hakuho, ambos de Mongolia. El caso es que hay “una telenovela” montada con ellos.

Asashouryu es el malo de la película: hace gestos de alegría y superioridad cuando gana (cosa que está mal vista), dice palabrotas en el terreno de combate (recordemos que un torneo de sumo no es un partido de fútbol en el que lo normal es escupir y rascarse el bajo vientre), sobornó a jueces, rompió el coche de un enemigo,..

Hokuho es el bueno, simplemente porque sigue las reglas del juego.

La última vez que se enfrentaron Asashouryu ganó, muy a pesar de la voluntad de muchos japoneses que apoyan al bueno de Hokuho para que le patease el culo a su compatriota. Si ambos ganan sus combates se volverán a enfrentar en una pelea que hará las delicias del público.

Es realmente difícil conseguir buenos asientos para ver el torneo pese a que caben más de 80000 personas y las entradas no son baratas. Las más cercanas costaban 14300 yenes y a medida que te alejas mucho hay asientos por 3600. Sólo pude encontrar casi al final.

El horario del torneo es de las 8:30 de la mañana (los principiantes) hasta las 18:00. Del 11 al 25 de mayo. Iré a verlo el día 18.

Ya os contaré qué tal.

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236. Anmitsu en Jiyuugaoka

May 7, 2008

Mitsumame es un dulce tradicional japonés compuesto por cubos de gelatina Agar-Agar, frutas, shiratama (unas bolas de textura gomosa echas con harina de arroz) y otros ingredientes japoneses que se baña con almíbar de azúcar moreno. Originario de Asakusa (Tokyo) en 1903.

Anmitsu, “an” de anko (una pasta dulce de judías azuki) y “mitsu” de mitsumame. Así que los más listos ya os habréis dado cuenta de que el Anmitsu es simplemente Mitsumame con anko (tercera foto). Originario de Ginza (Tokyo) en 1930.

Jiyuugaoka es un barrio entre Shibuya y Yokohama al que se puede llegar con la línea de tren Touyoko. Famoso por sus dulces. Una zona con cafeterías y tiendas “para chicas”.

Esta cafetería es uno de mis sitios favoritos de Japón. Bonitas vistas, ambiente relajado y un dulce que querrás volver a comer pronto.

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235. ¿Cuánto vales?

May 6, 2008

Más de una vez le dije a mi abuela y a más de uno de mis tíos, que si no entendía el catalán después de más de veinte años en Cataluña, no era porque no habían tenido la oportunidad de ir a una escuela, era porque no querían. Quizá yo no sea el más indicado para decir estas cosas teniendo en cuenta que he hablado menos catalán que japonés en mi vida, pero, al menos, puedo entenderlo sin ningún problema. Si lo he hablado alguna vez, ha sido para que mis amigos catalano parlantes se rieran de mi acento.

El otro día conocí algo que realmente, aunque sabían que existía, me costaba imaginarlo: extranjeros que viven en Japón y no hablan japonés. Prácticamente nada.

Conocí a unos ingleses que trabajan de profesores de inglés. Los conocimientos de japonés no son necesarios. Así como los profesores de japonés de la escuela para extranjeros en la que estoy no hablan nada de inglés (ni chino o coreano teniendo en cuenta que la mayoría de sus alumnos son de esos países). El caso es que esta gente se ha creado un círculo de amigos que hablan el mismo idioma y usan el japonés en contadas ocasiones.

Algunos de ellos están aquí porque se han casado con una mujer japonesa con la que hablan en inglés. Otros están aquí por dinero. Han llegado a un “acuerdo de intereses” con este país. Ganan un buen sueldo a cambio de enseñar inglés en las empresas. A algunos ni les interesa Japón ni los japoneses. Están aquí por dinero.

En “Nueve Reinas”, posiblemente una de las mejores películas argentinas, dirigida por Fabián Bielinski y que si no has visto te recomiendo, hay una escena muy interesante en la que dice… “lo que faltan no son maricones, son prestamistas”. Yo pienso lo mismo.

Por gracia o por desgracia todo tiene precio. Todas las personas tenemos precio.

Tengo la suerte de vivir en un país que me encanta. La manía de decir siempre lo que no me gusta, tanto hasta ganarme el apelativo de “Lider Negativo” en varias empresas en las que trabajé hace muchos años.

Dilated Peoples en el estribillo de la canción “Trade Money” decían “… we don’t love money, but we don’t hate money“…

Lo que menos me gustó de esta gente que parece vivir en una burbuja dentro de Japón es que se comportaban como lo harían en su ciudad con sus amigos: tirando papeles y no tratando las cosas como es debido. Evidentemente esto no es algo que hagan todos los extranjeros que viven en Japón y no quieren aprender japonés.

Personalmente soy de los que no irían a un país que no me gusta a vivir y trabajar, comer a base de McDonald’s y pasar las tardes en bares españoles viendo el fútbol sólo por dinero.

Ahora, si nos sentamos y hablamos de dinero, llegará un punto en que desdiga esas palabras.

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234. Cinco minutos en… Shibuya

May 2, 2008

Si navegas un poco por internet y pierdes un rato por Youtube y su pésima calidad de imagen (hay que ver como me gusta repetirlo…), descubrirás miles de millones de vídeos de Japón. (casi) Todo está inventado. Pero yo también quería tener mi “momento Shibuya”.

¿Pasear con la cámara en mano y ponerle un ritmo de fondo luego con algún efecto? No te voy a engañar, fue de las primeras cosas que se me pasó por la cabeza. Creo que incluso haciendo lo mismo que ya han hecho otros antes, le puedo dar mi “toque personal” (que la verdad no sé si eso es bueno…)

El caso es que me estrujé un poco la mollera para ver si se me ocurría algo un poco diferente. Sin intención de descubrir la receta del gazpacho, pensé que podía ser buena idea hacer un aburrido plano estático y panorámico de cinco minutos de los sitios.

Al fin y al cabo, Shibuya, pese a salir en todas esas películas para intelectuales o “fashion” americanas, no deja de ser un sitio normal y corriente en el que “no pasa nada”. Un sitio en el que cuando quedas delante de la estatua de Hachiko tienes un problema porque hay ciento cincuenta personas más esperando… con lo cual es mejor quedar en otro sitio.

Lo que quería (y quiero) enseñar con esta serie que empiezo hoy e iré actualizando de vez en cuando y he bautizado con el original nombre de “Cinco minutos en…” es: desmitificar un poco los lugares enseñando lo aburrido que pueden llegar a ser, mostrar el ambiente de un día cualquiera a una hora cualquiera, darle más importancia al sonido del lugar que a la música de fondo, gente despidiéndose, encontrándose, trabajando,.. En resumidas cuentas y no se si me explico con suficiente claridad: quitarle importancia a los sitios famosos y darle el protagonismo a lo que ahí pasa.

Como siempre recomiendo verlo a pantalla completa y full HD (activando la opción en el botón que aparece arriba a la derecha). Pesa bastante.

editado: Gracias a los comentarios vía Twitter de @elmimmo y en este mismo post de Antonio Delgado, me he dado cuenta de que (en mi caso) aparecen los botones de “Share” (compartir), “Embed” (vincular) y “HD is Off” arriba a la derecha. Al hacer clic para activar el Full HD, aparece un mensaje que dice “Guess what? You can watch this video in High Definition on Vimeo” con un link a la página del vídeo. Sé que puede dar pereza, yo creo que merece la pena y sigo recomendando verlo a Full HD.

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233. Qué no me gusta de Japón Pt.1

May 1, 2008

Que todos los “chinos” (entiéndase en este caso como una palabra despectiva que acoge todo lo que es asiático o se le parezca) son iguales, es la gilipollez más grande que uno puede decir u oír. Que todos los “chinos” son pequeños es otra tontería.

Aunque no te lo creas, es cierto que Japón es un país relativamente barato (para un español, mis compañeros de clase chinos dicen que Japón es carísimo, claro). Normalmente y salvo excepciones, los precios de las cosas de uso diario son inferiores o iguales a los de España.

Mucha gente se esmera en decir que los precios de los aparatos de electrónica ya no son tan diferentes y no merece la pena comprar aquí… pero no es cierto. Es posible que la diferencia sea menor de lo que era hace años, pero bastantes cosas siguen siendo mucho más baratas.

El transporte es caro… hay muchas lineas y diferentes empresas, cada vez que bajas de un tren y montas en otro toca pagar. De todos modos, desde donde vivo hasta la escuela en Shibuya pago 210 yenes por recorrido (1,30 euros). En veinte minutos me planto en mi destino. Un tren casi cada cinco minutos o menos… Creo que en España pagaba 1,20 desde casa a la escuela por treinta minutos de trayecto y pasaba un tren cada quince minutos (en fin de semana cada media hora). Lo que quiero decir es que, en mi caso, un día cualquiera, no gasto más dinero en transporte del que gastaba en España.

Es cierto que muchas cosas de consumo diario son más baratas, pero también es cierto que casi todo es considerablemente más pequeño. ¿Soy el único que se ha dado cuenta de que el flan es como un petisuis crecidito?.

Esa es mi “queja”, en el supermercado hay cosas que son iguales como un litro de leche, pero muchas otras que son más pequeñas. Los huevos van por decenas. Los yogures son pequeños y normalmente los venden sueltos o en paquetes de tres. Media lechuga tipo iceberg. Las bolsas de patatas tienen seis patatas en el mejor de los casos y pesan un kilo. El pan de molde es un poco más grande pero tiene quizá ocho rebanadas. Las bandejas de carne con dos filetes. Media barra de pan en la panadería. El jamón cocido envasado no es más grande que la mortadela mini de España. La bolsa de las madalenas tiene cuatro dentro. Los pimientos y las berenjenas parecen de las cocinitas de plástico de las niñas…

La calidad de los productos me parece excelente y el precio normalmente no es caro, pero lo que nadie había dicho es que casi todo es más pequeño.