
La primera vez que comí hueso de anguila fue en un restaurante que basaba casi el 100% de su menú en dicho pez de río.
Recuerdo que pedí el típico bol de unadon (o unagidon) y unos pinchos (ya puestos, ¿no?).
Junto con las bebidas, agua, la chica puso en la mesa un platillo con unas cuantas raspas fritas. Lo primero que me vino a la cabeza fue \”esto te lo comes tú iaputa y a mi me traes la chicha\”, pero me dijeron que era bastante normal encontrarse semejante manjar como tapa en los restaurantes de este tipo. ¿Qué clase de negocio pone como tapa una raspa frita? Que se lo digan a un granadino.
Viendo que los demás comensales atacaban sin miramientos al plato, decidí meter mano yo también… y oye, que estaba la mar de bueno. La textura es crujiente y el sabor (evidentemente a anguila, claro) no estaba nada mal tampoco. Con un refresco y una película, que se quiten las palomitas o las pipas…
A ver si junto más gente en los comentarios diciendo que si lo catarían, que los que dicen que no.