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374. Hong Kong, Singapur y Japón

December 25, 2008

Pensaba que tendría problemas con mi maleta después de salir con un retraso de tres horas desde Frankfurt, pero no. Aparto de buena manera a la gente que se agrupa frente a la cinta, la agarro por el asa, y muerto de cansancio me acerco a la salida. En la aduana, un chaval de unos 25 años con uniforme, tono sobradamente arrogante y hablándome de usted (muy educado el niño), me da el alto y me pregunta de dónde vengo y qué llevo en la maleta. Mis cosas y algunos dulces para la familia. Sin saber que para hablar no hace falta abrir tanto la boca, me deja pasar como el que me perdona por no abrirla y confirmar si es cierto.

En la terminal A del aeropuerto mucha gente espera a otros, pero nadie a mi porque así lo he querido yo. Aún así tengo una llamada pendiente para ver si por casualidad me vienen a buscar. Busco un teléfono público. El primero que encuentro parece no funcionar. Delante del segundo, saco la moneda de un euro que accidentalmente voló conmigo a Japón olvidada en mi cartera muchos meses atrás. Una sola moneda. Saco el iPod. Busco la agenda. Deslizo el pulgar por el Click Wheel hasta la N. Nueve números que marco y espero que de tono. Es tarde y no quiero molestar a esa persona, pero le prometí que llamaría cuando llegase a Barcelona y eso hago. Para ser sincero, el cansancio del viaje me hace pedir un poco al aire que esté disponible y le apetezca venir a recogerme. Un tono. Dos. Pierdo la cuenta. Suena el buzón Orange y oigo caer mi moneda dentro de la máquina. Mierda. Con la cara de idiota, lo único que se me ocurre decir después de la señal es “bu”. Cuelgo.

La pareja de marroquís que esperaba a mi lado habiendo dos teléfonos libres, nerviosos, me enseñan un móvil y tres euros que sujeta uno de ellos. Ayuda es la única palabra que dicen. Cojo una moneda de su mano la introduzco y marco los últimos nueve dígitos del número que aparece en la pantalla del móvil que sujeta nervioso. Espero que de tono y se lo paso. Me quedo con ellos mientras hablan por si hace falta meter otra moneda y no se dan cuenta. Habla rápido. Le dice a alguien en árabe donde están para que venga a buscarlos. En menos de 15 segundos cuelga y los dos me tocan el hombro y me dan las gracias varias veces. Cuando ya he andado varios metros parecen decir “felices fiestas” en muy mal español. Me giro y sonrío asintiendo con la cabeza.

Saco un billete de tren y espero cerca de quince minutos a que llegue el transporte público. Más de cinco minutos más una vez sentado esperando a que se ponga en marcha. Me sorprende lo limpio que está el coche. Transbordo en Sants dirección a Terrassa. Otros más de diez minutos esperando el tren. Unos niños de unos veinte años con problemas de falta de atención dan palmas, gritan y se comportan como idiotas para atraer las miradas de la gente. Me subo en un tren que ya no está tan nuevo como el anterior. Alguien fuma al fondo. Hablan a gritos. Oyen música en el teléfono móvil sin auriculares…

Pasan los minutos y frente a mi se sienta un hombre mayor con barba canosa. Enfadado. Habla entre dientes. “Perdone usted” me dice. Levanto la cabeza del juego del iPod que me robaba el tiempo y le digo “dígame”. “Esto parece Hong Kong, coño. Que te bajas ahí donde el Arco del Triunfo y hay tantos chinos que parece Singapur”. Sonrío. … “Que el Clos llamó al ministro del Japón y le dijo “Me vas a mandar más contenedores de pantalones tejanos al puerto cuando yo te lo diga“, que está el puerto de Barcelona lleno de contenedores de pantalones tejanos”. Sonrío, le digo “si, si, si” mientras vuelvo la cabeza al juego que me entretenía. El hombre se medio incorpora en su silla y me dice “oye, que a mi no me molestan, pero las chinitas no son tontas, que tu coges a una y le dices “chinita, tú y yo” (mientras dice ésto mete repetidamente el dedo índice de la mano derecha en la mano izquierda cerrada, haciendo un signo claro de sexo) y la chinita te decie “vamos“, que no son tontas”. Sonrío y sigo jugando mientras pienso si me han puesto a este hombre aquí expresamente.

Llegamos a su parada, me desea felices fiestas muy educadamente, como me ha hablado todo el rato, y desaparece cuando se cierra la puerta del tren.

23 comments

  1. parece que has vuelto a casa… felices fiestas!


  2. Pásalo bien en casa estas fiestas y haz todo lo que aquí no puedas. Un abrazo!


  3. Debes haber tenido un shock cultural enorme nada más llegar. Aunque bueno, ya estás aquí; así que felices fiestas!


  4. Me quedé un poco asustada al leer las primeras palabras de la entrada… pero bueno, me alegro que “todo” haya llegado bien.
    Y perdona mi ignorancia: ¿qué es el buzón Orange?
    Un abrazo🙂


  5. Me acuerdo de mis viajes a Bcn cuando estudiaba allí…que coñazo era llegar todo cansado y después ponerse a hacer más colas con el transporte público. En fin, welcome back, y felices fiestas!


  6. Orange es una de las operadoras de telefonía móvil en España. El buzón Orange es un contestador automático donde se almacenan los mensajes de la gente que te llama si el móvil está apagado o fuera de cobertura.


  7. Es en momentos así cuando ves la diferencia entre un lugar y otro, verdad?
    Petons i Bon Nadal !!


  8. Ohhh… así que contestador automático…
    Muchísmas gracias “el Juanjo”
    Saludos.


  9. Así es España.


  10. Tu post me recuerda bastante al contraste que “sufrí” al llegar de Japón. Yo ya venía con la idea resignada de lo que me iba a encontrar… Lo peor de todo fue el renfe a Sabadell un sábado por la noche petado de adolescentes revolucionados, liándose, gritando, bebiendo, fumando, con sus móviles con la música al máximo volumen… En fin. Como dice Micko, así es España😛


  11. Bienvenido a casa Mako que te sea leve la estancia en Barcelona jajajaja

    1 besazo y ya hablamos


  12. ¡Tu si que sabes viajar!
    A mi nunca me pasa nada de eso, claro que si a mi me para el de las aduanas seguro que es para hacerme un registro corporal.

    No flipes demasiado, un poco si, pero mucho no.


  13. Esta semana estoy en Barcelona tambien !
    Nos vemos ?


  14. Genial! Soy de Terrassa, este verano estuve en Japón y leer tu post me ha hecho recordar exactamente lo que sentí a mi vuelta, y eso que yo no tenía interiorizada la vida en Japón como la tienes tu, pero fue suficiente para sentir algo similar. Estamos muy lejos. Un abrazo.


  15. Jaja, es otro mundo…

    Cada vez que vuelvo de Japón me pongo de mala ostia, ya en el aeropuerto en el que hago escala, no siento pena ni rabia por irme, sé que volveré, pero el trato al que “paga” es deplorable.
    Los siguientes días igual, ves al corte inglés, al fnac, ves a donde quieras, haz lo que quieras, la gente grita, hace cosas raras o mal vistas, el transporte esta guarro, llega tarde, etc…

    No digo que sea peor ya que uno se acostumbra pero es diferente.


  16. Jajajaja!!! Que bueno!! Coincido con “el chico de Ikebukuro” DIFERENTE es la palabra adecuada!!!


  17. jo las cosas mas raras que te pasan, pero menos mal que estas acostumbrado, salve decir que sigues siendo educado y parece que has aprendido mucho de la tolerancia,.


  18. Buenas Fran!!felices fiestas !!!…menuda vuelta!!!! , bueno me alegro de que todo saliese bien al final, desde luego que si por algo nos caracterizamos aqui es por la cantidad de gilipollas que hay por metro cuadrado a la redonda!!! esto no cambia.. aunque la “cruda realidad” se lo podria haber ahorrado y esperarse unos pocos dias más…hasta aclimatarse un poco y tal..jejeje!!!
    Me alegro de que estes bien , un abrazo fuerte y disfruta de los tuyos estos dias.

    PD: He disfrutado mucho de tus vivencias en japón y de una manera involuntaria he podido recrear un sueño que tenia ya olbidado.
    Vuelvas o, no me molará seguir leyendo tus històrias,por todo esto enorabuena y gracias tiu!!!…nos vemos!!


  19. Welcome to the jungle my friend

    P.D Felices fiestas


  20. Bienvenido de nuevo! Vuelves a estar entre mortales xD


  21. Buf ! es verdad que los espanoles de espana tienen que cambiar de avion… ya siendo pesado en linea directa de 12 horas, no te envidio….


  22. Vaya monazo…bueno todo el mundo tiene derecho a descansar y disfrutar de los suyos.

    Espero que todo bien!
    Un saludo!


  23. Gracias a todos por vuestros comentarios, en serio.
    He tenido peor conexión a internet de la que pensaba y no he podido ni responder ni actualizar el blog con comodidad, así que pensé en hacer una pausa y tomarme un descanso.
    Como de costumbre, no tardaré tanto en responder a los comentarios a partir de ahora.
    Otra vez más: gracias.



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