Archive for the ‘ELOVEE’ Category

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442. Mary Jane

October 8, 2009

Esta entrada está dedicada a todos los que, como Rick James (temazo), tú… o yo, estamos enamorados, de una manera u otra, de Mary Jane.

Con los primeros meses de calor en los que el Sol aguanta más ahí arriba, a mi mente vienen recuerdos del sexo que tuvimos el año anterior sin importarme que jugase a la vez con otros tíos y al final me abandonase. Sólo quiero verla crecer en mi terraza, semana tras semana. Cada uno de sus poros desprende ese perfume que me hipnotiza y su cuerpo es el deseo de muchos que la ven desde la calle.

Cuando me acerco y toco su piel de color perfecto, su presencia se queda en mis manos como ninguna otra lo hace. Sexualmente pegajosa.

Reconozco su olor inconfundible, sé que se lo está haciendo con otros, pero no importa, cuando yo estoy con ella, me la follo a mi manera. Como sólo yo lo sé hacer. Sabiendo que, otra vez, me volverá a dejar sólo y no la volveré a tener hasta el año siguiente…

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437. “Rock with You”

June 26, 2009

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No importa qué pase o cuantos días pasen. Cuantas mentiras o verdades se cuenten de Michael Jackson. Si es underground, pop o comercial. “Off the Wall” será siempre uno de los mejores álbumes en mi extensa biblioteca musical.

Descansa entre leyendas…

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402. J DILLA CHANGED MY LIFE

February 10, 2009

rip_j_dillaUn día como hoy de hace tres años fallecía la persona que ha puesto más música en este blog que nadie. Casi cada uno de los vídeos que he ido subiendo y confeccionado han sido pensados a partir de una instrumental suya. Primero pensar de qué quiero hacer el vídeo, luego buscar una base que me transmita esa sensación y, siguiendo el ritmo, ir juntando imágenes hasta tener algo de lo que estar orgulloso y subirlo a internet.

Con Púrpura trombocitopénica trombótica y lupus, compuso su último disco instrumental en el hospital a base de samples. Trabajo que llevaba el título de “Donuts” por la afición de éste a dicho dulce y cuya primera canción recibía el nombre de “Donuts (outro)”.

El mismo día de su treintaidosavo cumpleaños salía a la calle dicho álbum y sólo tres días después fallecía James Dewitt Yancey (Jay Dee/J Dilla) en su casa de California, Los Ángeles. Víctima de una parada cardiorrespiratoria.

Después de más de tres años a camino entre su casa y hospitales, el día antes de irse, cogido a la mano de su madre le preguntó “¿por qué la gente inocente tiene que sufrir?”.

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395. Pagar deudas #4: Cerrar un círculo

January 31, 2009

Estando en Barcelona, mientras buscaba información y preparaba el viaje del 2006 a Japón, encontré un panfleto en el que había una foto de un mono bañándose en unas aguas termales en la nieve. “Aquí quiero ir yo”, pensé. Me emperré tanto que busqué información de dónde podía ser y apareció Jigokudani en Nagano. Supuso desviarnos del camino que unía Hiroshima con Utsunomia, pero yo estaba convencido de que merecía la pena y no me costó mucho convencer a Patri.

Además quería hospedarme en un ryokan justo al lado del parque, cosa que se volvió imposible debido a la hora a la que llegamos a la ciudad y teniendo en cuenta que había que sumarle un trayecto largo en autobús y una caminata de media hora por la montaña sin ningún tipo de iluminación…

Como no estaba muy programado, no habíamos buscado dónde pasar la noche o qué había interesante en la ciudad. Nos bajamos del tren bala y fuimos directos a la oficina de información turística a que nos explicasen como llegar a Jigokudani la mañana siguiente y nos recomendasen un sitio en el que pasar la noche. La mujer al otro lado del mostrador sugirió un ryokan que aunque estaba a un paseo de la estación y los dueños no hablaban nada de inglés (y nosotros nada de japonés), nos dijo que el trato era bueno y ofrecía un precio por habitación incluso menos de la mitad que otros en los que habíamos hecho noche. Pensé “vamos a dejar las maletas, buscar algo que cenar en la zona y volver para dormir, si es una mierda me da igual, sólo quiero dormir”. Que fuese barato era más importante que que fuese bonito.

Después de una caminata que me pareció eterna, nos plantamos en la puerta de un ryokan antiguo. Entramos y un hombre mayor, que ya había sido avisado desde la información de turismo de que íbamos, salió de una habitación corriendo para cargar con las maletas… y no le dejé. Pesaban demasiado.

Recuerdo que, como muchas veces que entro en un sitio nuevo, me fijé en todos los detalles y es cierto que no podría dibujar como era la recepción, pero recuerdo muchas cosas. El hombre que no tenía forma de hacerse entender con nosotros más que por signos, nos invitó a sentarnos en el salón que había en la primera planta para descansar mientras preparaba las cuatro cosas. Estaba viendo lo que parecía una serie en blanco y negro sobre samurais, “una pena no hablar japonés para poder hablar con él de que va la serie” pensé. Nos ofreció té, café, el sofá viejo en el que estaba sentado,..

Recuerdo que tenía un daruma enooorme en la entrada con el ojo derecho pintado y en el izquierdo una cruz. Me hizo pensar. Luego llegó la mujer, una señora mayor. Dejamos las maletas en la habitación. Salimos a pasear un poco por Nagano, ciudad que me imaginaba mucho más grande y me encantó lo pequeña y acogedora que me pareció. Volvimos para dormir y sólo hice una foto de lo cansado que estaba.

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A la mañana siguiente, nos despertamos bien temprano. Nos tenían preparado un trozo enorme de pastel para cada uno y café, desayuno que no entraba en el precio de la habitación que rondaba los 4000 yenes. La mujer y el hombre mayor que había querido subir la maleta a la segunda planta y ahora rondaba por abajo una chica de unos treinta años, en silencio, casi sin hacer nada y que denotaba un leve retraso mental más que evidente. La mujer, el hombre, la chica con retraso y el daruma con la cruz en el ojo izquierdo. Les pedimos que nos guardasen las maletas medio día mientras íbamos a Jigokudani y lo hicieron sin ningún problema. Pagamos y salimos. Cuando nos plantamos donde los monos no había nieve, pero fue muy divertido. Hice muchas fotos y el contacto completamente con la naturaleza y en la montaña fue bastante diferente a todo lo demás que había visto de Japón.

Llevaba en la maleta unos paquetes de jamón y queso para entregar en Utsunomiya, pero pensé que esta familia por el trato que nos habían dado en apenas unas horas, se merecían un recompensa o por le menos una manera de darle las gracias más allá de una inclinación de la cabeza y un arigato mal pronunciado.

Cuando llegamos de vuelta con prisas para continuar nuestro camino hacía la siguiente parada, nuestras maletas estaban en la recepción y no había rastro del matrimonio. Estaba la hija que no dijo palabra, señaló las maletas. Pensé en darle a ella el jamón y darle las gracias, pero no quería sólo “dar algo e irme”. Quería explicarle cómo comerlo, o por lo menos cómo no comerlo… Por aquel entonces yo tampoco sabía si ellos sabían como comerse un jamón que había costado cerca de 12€ 100 gramos… Entre la indecisión y las prisas, preferí no dárselo por dar. Estaba seguro de que algún día volvería, porque me había gustado mucho Nagano y no había tenido tiempo de ver nada, porque quería ver los monos en la nieve y porque el trato había sido genial.

***    ***

Pensé que ahora podía ser buen momento para cerrar el círculo que estaba abierto desde hace dos años y medio. Me sentía en deuda con ellos. Pensé que quizá era EL momento. Así que busqué billetes de autobús, los más baratos, y me embarqué en mi aventura.

Me hospedé en el ryokan de la montaña que en su día no pude. “No abras la ventana que los monos entrarán”, me dijo el dueño medio en inglés medio en japonés. Me bañé a última hora de la tarde en el rotenburo (aguas termales naturales) en medio de la montaña nevada con macacos de cara roja a no muchos metros. Compartí cena con otra gente que había llegado hasta ahí por el mismo motivo,.. Por la mañana temprano me desperté como todos los demás y desayuné. Doble calcetín y Timberland’s bien atadas. Camiseta, sudadera, chaqueta, pantalones largos, orejeras, gorro, guantes. En menos de cinco minutos estaba haciendo las fotos que no pude hacer dos años y medio antes a los monos.

El frío me hizo volver a por las cosas al ryokan al cabo de una hora más o menos. Entonces deshice mi camino por la montaña nevada. Media hora andando con alguna caída provocada por deslizamientos. Autobús y tren que me llevaron de vuelta a Nagano con un largo día por delante. Comí fideos soba recién hechos a mano típicos de la zona. Paseé por el templo que dos años y medio antes me había encontrado cerrado por ser demasiado tarde, una zona llena de puestecitos de dulces, helados y otras joyas de la cocina japonesa para comer andando. Galgeé algo como era inevitable. Hice fotos a las mismas cosas que anteriormente me habían llamado la atención.

Como si fuese el camino de mi casa al colegio, al trabajo, a casa de esa niña que tanto te gusta,.. así sabía yo el camino hasta el ryokan Kinenkan. Un poco nervioso y estando cerca de la estación caminé la calle ancha hasta que la cruza una carretera ancha, doblé a la izquierda y después otra vez a la izquierda buscando darle las gracias a la familia por el trato que me dieron dos años y medio antes. Buscando poder hablar un poco con ellos. Mirando las casas de la izquierda llegué hasta la tienda de deportes que tiene el muro pintado con publicidad de Mizuno. “Me he pasado”. Deshice mis pasos… pero nada. Pasó una mujer en bicicleta que paró enfrente y le pregunté “perdone, ¿aquí no había un ryokan hace tiempo?”, “aah, si, el Kinenkan, estaba allí” me dijo señalando un solar… al que me acerqué…

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Nada. No quedaba nada. La verdad es que no sabía que hacer… Volví a la estación donde me habían recomendado hospedarme ahí dos años y medio atrás y pregunté. Me dijeron que lo cerraron hace dos años… pero no me supieron decir qué pasó o por qué lo cerraron. “Joder” es lo único que tenía en la cabeza… Joder. Pedí ayuda para intentar buscar por internet o llamar donde haga falta y saber qué pasó… pero no he podido encontrar nada…

Llegué dos años tarde…

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394. Pagar deudas #3: Pisar sobre pisado

January 30, 2009

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393. Pagar deudas #2: Macaco de cara roja

January 29, 2009

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392. Pagar deudas #1: Desde mi ventana

January 28, 2009

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